sábado, 25 de julio de 2009

El coche condon



Venía tranquilamente de hacer mis compras y tanto en las alforjas, como en la parrilla traía una valiosa y delicada carga. (obsérvese fotografía adjunta para comprobar el contenido de la carga) Circulaba por la típica puta calle de adoquines que además de hacerte saltar todos los empastes con el traqueteo, te bate los güevos como si tratases de hacer una tortilla familiar; por ese motivo y haciendo caso al código de la circulación de adecuar la velocidad del vehiculo a las circunstancia de la vía y la carga; mi velocidad era bastante reducida.

Detrás de mí como si de un caza japonés en plena II Guerra Mundial se tratara venía un “coche condón” a toda hostia (vehiculo de conocida marca alemana llamado así vulgarmente por que siempre lleva un pijo o un poya dentro),…el pobre hombre no tenía hueco por el que pasarme y comenzaba a desesperarse.

Al final de la calle había un paso de peatones precedido de un “Guardia tumbao” (puto badén de los cojones que por muy lento que vallas siempre te saca el culo de la moto)…

Una señora decidió cruzar la calle y me detuve, pero antes de poner un pie en el suelo se le puso la cara más blanca que las tetas de una monja, al tiempo que empezaba a gritar. AY!! AY!!! AY!!! Como si en ello le fuera la vida.....

Efectivamente el “zerojapones” pegó un frenazo de tres pares de cojones y se quedó a un pelo de “sobaco” de darme por el culo (axila para los que no son de mi barrio)… respiré hondo comprobé que tanto la carga como yo estábamos intactos y seguí a delante sin montar la bronca y reduciendo aun mas mi velocidad para tratar de putear en la medida de lo posible al pijo de los cojones.

Al final la calle se transformaba en una ancha avenida de buen asfalto y en el primer cruce me desvié a la izquierda en dirección a mi destino… entonces (supongo que armado de todo el valor del que el piloto kamikaze era capaz) el muy cabron viendo que me retiraba de su camino me dio una pitada (PIIIIIIIIIII).¡¡¡¡ Hay cabron que me has tocao la fibra!!!! Media vuelta sorteando los coches (le den por culo ya a la carga) y me pongo a su altura con el semáforo en rojo. Le golpeo en la ventanilla amablemente con los nudillos y le indico con el dedo índice que baje el cristal… mientras volvía a respirar hondo para no apretarle el nudo de la corbata hasta que la lengua se le pusiera morada le digo amablemente:

- ¡Hay una cosita que se llama distancia de seguridad!¡de ella depende que el precioso paragolpes de tu coche no se arañe y que mi vida no corra peligro! ¡¡¡¡PEDAZO DE HIJO DE PUTA CAGOENTUPUTAMADRE!!!!.

El nota se quedó más blanco que la señora del paso de peatones y que todas las tetas de todas las monjas de nuestra santa madre iglesia, incluyendo las que están ya beatificadas. Me despedí de el cortésmente con mi dedo corazón extendido, pensando que sin violencia le había dado una clase magistral de seguridad vial.

MORALEJA: Si alguna vez un coche condón se acerca peligrosamente por detrás, es que de ná sirvió la lección, así que partirle la cara a ese cabron.


Historia cedida por El rutero solitario. Os invito a visitar su blog. Para mi es de los que mejor cuenta las historias.








archive

jueves, 9 de julio de 2009

Unas fotos en Facebook le llevan a la carcel.

David Cox, un motero de Cheshire, inglaterra, encarcelado cinco meses por intentar engañar a la policia.

La historia se remonta al 14 de septiembre de 2008, cuando nuestro protagonista, de 46 años de edad, fue visto por una patrulla de la policía circulando por encima del límite de velocidad permitido, en compañía de otra moto, a las 11:20 de la mañana en la A65.

La patrulla logró parar a una de las motos, multando a su piloto, pero David Cox, acompañado por un pasajero, se dio a la fuga a los mandos de su suzuki. La zona por la que circulaban tenía un límite de velocidad de 96 km/h y los infractores circulaban por encima de los 130 km/h.
La cámara de video del coche patrulla registró el número de matrícula de la moto fugada, lo que sirvió para identificar a Cox. Ante la denuncia cursada, David argumentó que si bien era el propietario de la moto, en esos momentos no era la persona que la pilotaba. En su lugar dio el nombre de una mujer de Idaho, EE. UU., que dijo estaba visitando esa zona durante esos días.
Ante el recurso presentado por Cox, la policía echó mano de Internet para contrastar la información. A través de Google localizaron y confirmaron la existencia de esta turista norteamericana, coincidiendo con el nombre y la dirección ofrecida por David.
Al mismo tiempo y también a través de Internet, la policía dio con un foro llamado "Pistonheads" donde encontró un tema de discusión entre los miembros del foro. En él se recomienda argumentar que otra persona llevaba la moto en caso de recibir una denuncia por exceso de velocidad y además, decir que ésta vive fuera del país, de forma que la policía seguramente abandone cualquier intento de seguir con la investigación.
Está claro que Cox siguió estas indicaciones pero no contó con la tenacidad de la policía, que se puso en contacto con el departamento de policía de Twin Falls, en Idaho, EE. UU. Dos agentes visitaron a la supuesta "sospechosa" quien les comentó que, efectivamente, ese día estaba en la zona, pero que iba de paquete en otra moto. Al mismo tiempo indicó que Cox era el piloto de la moto y que el pasajero era su mujer.
Para demostrarlo la mujer indicó una página de Facebook donde se habían colgado las fotos de esa salida y entre ellas, la policía encontró las fotografías de Cox pilotando la moto con la que fue visto ese día en compañía de su mujer.
Como resultado de esta investigación, propia de una serie policíaca, Cox fue detenido. Posteriormente la policía realizó el registro de la casa encontrando el mono y cascos que aparecen en el video. Como resultado, el protagonista de esta historia pasará cinco meses en prisión además de la retirada del carné de conducir durante 12 meses.