domingo, 27 de diciembre de 2009

Que valor tiene la vida de un motero??

Para algunas personas la vida no tiene ningún valor, y menos aún las de los moteros, esos a los que les gusta montar en moto y sentir la autonomía y la pasión de las dos ruedas. Seguramente, la culpa la tienen algunos de ellos, que, haciéndose llamar moteros, lo único que saben es llamar la atención con sus piruetas, molestando y poniendo en peligro su vida y las de los demás. Aunque estos son una minoría, por lo visto son lo más percibido por la población.

Voy a contarles las pesadillas que tenemos que pasar los moteros de verdad. No sólo luchamos contra las administraciones, pidiendo más seguridad en las carreteras, sino también contra la opinión pública, por culpa de algún tonto con moto, por los motivos que he explicado anteriormente, y ahora contra los asesinos que, metidos en sus latas con ruedas, tienen la costumbre de no respetar la distancia mínima de seguridad y van dejando grabada la marca de su lata (vehículo de 4 ruedas conducido por un descerebrado) en la parte trasera de la chaqueta del motorista, ya sea con la calzada seca o húmeda, con el peligro que esto conlleva. A estos asesinos no se les puede ni mirar, ya que son muy sensibles, y menos recriminarles su conducta, ya que se permiten el lujo de pegarte más la lata con ruedas hasta el punto de que llegas a pensar que tu vida no vale nada y realmente corres el peligro de ser arrollado y dejado en la calzada, tirado cual perro. Esto mismo sucedió el día 7 de noviembre en la Vía de Ronda.

Llovía y mi moto, al entrar en la rotonda de dicha vía, patinó de la parte de atrás y, tonto de mí que miré para detrás para ver si había alguna mancha en la calzada o sucedía por el agua caída, dándome cuenta de que el vehículo que venia detrás, de color rojo conducido por un demente que no tiene ningún respeto por la vida de los demás, no se le ocurre más que adelantarme, dejando no más de 20 cm. de la parte delantera de su coche y la parte trasera de mi moto. Entonces le recrimino su actitud y, envalentonado, se me pone al lado diciendo no se qué chorradas. Viendo que yo no le hacía ni caso, me deja pasar y cuál es mi sorpresa cuando oigo el ruido de su motor acelerando, miro por el espejo y veo que ese asesino va a por mi vida, en el último momento, cuando ya me veía debajo de su vehículo pude entrar en el acceso al garaje de una vivienda, pasando a varios milímetros de mi moto sin hacer ninguna maniobra de esquiva. Ahí fue cuando ya me envenené y salí en busca de este loco asesino y lo encuentro parado detrás del Cristo de La Laguna. En cuanto me vio se bajó con un cuchillo en la mano. Tuve que seguir y buscar un policía por la zona. No hallé a nadie y me quedé con dos palmos de narices y preguntándome, ¿cuánto vale mi vida en la carretera?

Víctor Suárez








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5 comentarios:

  1. joder, que fuerte!!

    es que la gente no piensa.

    recuerdo una frase que decia: "piensa que ese moterista pudría ser tu hijo"

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  2. Valiente hijo de puta con el que te has cruzado amigo Carlos.Pa meterle el catalizador de su cuatro ruedas por el culo. Lo mejor de todo es que lo puedes contar. Mas de un compañero ha caido por culpa de estos matamoteros.

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  3. Hola gente, antes cuando me sucedía algo así, tenía una reacción que incluso podía llegar a ser peor que la propia situación, enroscaba el puño para dejarlo atrás hasta perderlo de vista. Ahora mi reacción es completamente la contraria, intento que me adelante y procuro mantenerme alejado hasta perderlo de vista.

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    1. Creo que es la actitud correcta....... ¿Que ganas peleando con un imècil?..

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  4. v'ssss al cielo por todo nuestros moteros caidos, nuestras motos seguiran haciendo ruido por ellos

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