domingo, 22 de mayo de 2011

Reflexiona




Construimos casa cada vez más grandes… y familias más pequeñas.
Gastamos más… pero tenemos menos.
Compramos más… pero disfrutamos menos.
Habitamos en edificios más altos… con vidas poco profundas.
Vamos por autopistas más amplias… con mentes cada vez más estrechas.
Tenemos más comodidades… pero vivimos más incómodos.
Tenemos más conocimiento… y menos sensatez.
Más expertos… y menos soluciones.
Más medicinas… y menos salud.
Son tiempos de comida rápida… y de digestión lenta.
De casas fantásticas… con hogares rotos.
De enojarnos enseguida… pero de personar lentamente.
De salir muy temprano… y llegar siempre tarde.
Levantamos la bandera de la igualdad, pero sostenemos los prejuicios.
Tenemos la agenda llena de teléfonos de amigos a los que nunca llamamos.
Y los estantes de nuestra biblioteca repletos de libros que jamás leeremos.
Nos ganamos la vida, pero no sabemos cómo vivirla.
Poseemos cada vez más cosas, y desperdiciamos casi todas.





miércoles, 18 de mayo de 2011

DGT y sus consejos para una conduccion eficiente.



Recientemente la DGT ha colgado un vídeo en su canal de YouTube en el que nos aconsejan a todos los conductores sobre las medidas que debemos tomar si queremos realizar una conducción eficiente. Te invito a verlo y luego comentamos.

No pretendo hacer una crítica despiadada más a las acciones que emprende este organismo dependiente del Ministerio del Interior, pero sí dejar claro que se equivocan. No en todo, pero se equivocan.

El vídeo hace recomendaciones correctas (la mayoría, para hacer honor a la verdad), como que, en general, si lo que se pretende es reducir el consumo, siempre es mejor circular en la marcha más larga posible y a bajas revoluciones; o que hay que anticiparse para prever posibles incidencias y así evitar frenazos innecesarios.

Aunque en otros aspectos se meten en camisas de once varas. Sobre todo, cuando se atreven a realizar recomendaciones de cómo y cuándo se debe cambiar de marcha.

Dicen: “Cambia a segunda a los dos segundos aproximadamente, a tercera a partir de 30 km/h, a cuarta al llegar a 40 y a quinta cuando superes los 50”.

¡No, hombreeee, no! ¿Qué pasa, que todos conducimos el mismo VW Golf que muestran en el vídeo? Por supuesto que no, ni todos tenemos un coche más o menos actual, ni siquiera nos ponemos al volante de vehículos movidos por el mismo tipo de combustible. Y, aunque así fuera, no todos los coches tienen la misma cilindrada, potencia y par.

Es imposible, sí IM-PO-SI-BLE, poder hacer una recomendación genérica de en qué momento es mejor pasar a la marcha siguiente, ya que para lograr que el momento ideal coincida con el punto de máximo ahorro hay que tener en cuenta todos esos factores que mencionaba anteriormente: combustible, potencia, par, cilindrada… además de otros muchos, como la relación de la caja de cambios.

Evidentemente, no se puede conducir igual ni usar la palanca de cambios de la misma forma en un Kia Picanto 1.0 que en un Mercedes V8 Biturbo.

Por otro lado, recomienda: “Usa el aire acondicionado solo cuando es necesario y nunca por debajo de 24 grados”. Es cierto que así se logra rebajar el consumo, pero yo invitaría al Sr. Pere Navarro a que se atreva a subirse a un coche cualquiera en pleno verano con el climatizador a esa temperatura y luego me cuente si la sudada que se ha pegado ha sido solo monumental o, más bien, antológica.

Por último, me gustaría matizar ese consejo que se atreven a dar sobre “parar el motor si vas a estar detenido durante más de un minuto para reducir consumo y emisiones”. Es cierto, ¿pero qué pasa con el motor de arranque? Los vehículos equipados con ‘Start-Stop’ han reforzado esta parte del coche para evitar posibles averías por un uso continuado, pero nadie nos asegura que en un vehículo convencional no vaya a cascar por abusar de esta medida.

“¿Te apuntas?” Pregunta la DGT al finalizar el vídeo. No, sin duda, no me apunto. ¿Y tú?






Autobild.es  (El blog de Enrique trillo)